Premio al Emprendedor del año 2011: Jack Eljarrat – Maguen 11:11
El evento se celebró en el Hotel AC Cuzco el pasado jueves 15 de diciembre y contó, además, con la presencia y participación de los principales directivos de la comunidad quienes disertaron sobre sus experiencias como activistas comunitarios y cómo compaginan esta actividad con su vida personal y profesional.
Al recibir el premio, Jack destacó la que debería ser la premisa principal de todo emprendedor: Solo podrás ser el mejor cuando sientes pasión por lo que haces. Y compartió con los asistentes su experiencia al iniciar su proyecto.
Jack se formó en Finanzas, y luego de dedicarse profesionalmente a esta área durante unos años, pensando en esta premisa, analizó su situación y la viabilidad de un proyecto personal en el mundo de la moda. Luego de analizar sus posibilidades, decidió dar el paso más difícil, dimitir de su trabajo y dedicarse exclusivamente a Maguen 11:11.
Como todo proyecto, presentó sus obstáculos, sin embargo, las oportunidades también estaban presentes. Reconoció que este es solo el comienzo y compartió unos valiosísimos consejos frutos de esta experiencia que son siempre tener un plan de negocios solido y conocer los números y viabilidad antes de crear el proyecto; escuchar a todos los de tu alrededor, no sabrán de todo, pero algo puedes aprender; contar con un asesor del sector al que poder acudir; apoyarse en un equipo sólido y cualificado, y sobre todo pensar en grande, pero vivir el día a día. Concluyó con este mensaje “hay que luchar por lo que uno quiere y perseguir nuestra pasión, con la cual lograreis sobreponeros y superar todos los obstáculos a los que os enfrentáis”. Desde el JBC queremos nuevamente felicitarlo y recalcar que Jack representa los valores y el espíritu de un verdadero emprendedor.
Mesa Redonda con los dirigentes comunitarios
Previamente a la entrega del premio, se conformó una mesa redonda con los principales dirigentes comunitarios de la CJM, la FCJE y el Keren Hayesod y la Cámara de Comercio Hispano-israelí, representados por Sam Bengio, David Hatchwell, Isaac Querub y Gil Gidrón respectivamente, y la cual estuvo moderada por Rubén Lerner, también directivo de la CJM y Vicepresidente del JBC.
En ella los dirigentes pudieron compartir sus valores y motivaciones que los han llevado a compaginar su vida profesional con la comunitaria. Todos coincidieron en reconocer que es una motivación personal y que su misión como dirigentes comunitarios y personas es contribuir y aportar algo al colectivo judío.
Sam Bengio, Presidente de la CJM, recalcó no solo lo que puede hacer la persona por la comunidad, sino cuanto puede realmente contribuir la vida comunitaria en la persona. El hecho de pertenecer a una comunidad, asistir a sus eventos y contribuir a ella, le proporciona fuerza interior y le da la capacidad de poder ver la realidad. La contribución real hacia el individuo y hacia la sociedad es incuestionable, crea una red de apoyo que en situaciones de crisis aumenta la capacidad de reacción del colectivo.
Para David Hatchwell, Vicepresidente de la CJM, colaborar con la comunidad es completamente natural. La vida no es solamente casarse y tener vida profesional, hay que concienciarse y ver que como seres humanos y como judíos compartimos una serie de valores. Se mostró preocupado por la baja iniciativa de los jóvenes de la comunidad, enfatizando que deben reactivarse una serie de valores a través de la educación, como los de contribuir con la comunidad y vivir la experiencia de Israel. “Los judíos no somos conformistas, humanitariamente tampoco debemos serlo, la oportunidad está en ser diferentes”.
Isaac Querub, Presidente de la FCJE comentó que para él el judaísmo es un código de vida de todos los días, no hace falta ser presidente para involucrarse activamente en la comunidad y responder a las inquietudes de la mejor manera posible, siendo íntegros. Es compatible la vida judía con la comunitaria, debe serlo, nos hace ser mejores personas, más disciplinados y con más fuerza interior. Es más fuerte y tiene más significado para uno mismo aquello que hace voluntariamente. El mensaje del judaísmo es un mensaje universal de colaboración y conciencia social.
Para concluir, Gil Gidrón, Presidente del Keren Hayesod y de la Cámara de Comercio Hispano-israelí destacó que así como hay una moda por la responsabilidad social corporativa, debería haberlo por una responsabilidad social personal, es decir, involucrarse en la comunidad y ayudar a desarrollarla de la mejor manera, aportando conocimientos y apoyándose en las fortalezas individuales. Todo deriva en recompensa personal, ver como la comunidad avanza y mejora. Se puede empezar desde algo pequeño, siempre dependiendo en el momento de la vida donde se encuentre la persona.
Al finalizar el evento y con motivo del cierre de actividades del 2011 el JBC ofreció un aperitivo especial acompañado de vino, cortesía de Elvi Wines, a los invitados.
Queremos desearles un Jag Sameaj y feliz Hanukah.
Esperamos verlos en los próximos eventos del JBC del 2012.

